Viernes, 30 de julio de 2010

El art?culo que hoy vengo a presentaros, se public? en el Diario "La Opini?n" de Murcia, un 18 de Diciembre de 2000. Por entonces, todos los lunes, el mencionado diario reflejaba lo m?s interesante del programa que patrocinaba Cajamurcia "La Edad de Oro", y que se emit?a de lunes a viernes en la emisora ONDA REGIONAL desde las 5 a las 6 de la tarde.

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NAVIDADES JUNTO A MIS ABUELOS (llevaba una foto de mis abuelos y otros familiares comiendo bu?uelos)

Dedicatoria
"A mis abuelos Joaqu?n y Antonia, por la sabidur?a que me hab?is dado. Al programa de Cajamurcia y LA OPINI?N, "La Edad de Oro", en siton?a de Onda Regional, porque sigue siendo el coraz?n donde podemos hacer palpitar nuestros pensamientos, nuestras ilusiones y nuestras esperanzas. De todo coraz?n: Gracias."

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Uno de los tiempos m?s felices de mi infancia fue la Navidad. Siempre comenzaba a primeros de diciembre porque se elaboraban dulces t?picos de las fechas: perifollos, cordiales, tortas de pascua y mantecados.

Recerdo que pasaba las tardes moliendo almendra en una m?quina muy antigua, pero antes ya me hab?a comido dos pu?ados calenticos del horno.

Luego, hac?a algo que me encantaba, cortar los papelillos y hacerles los flecos y perifollos. Me asaban casta?as a la lumbre de la chimenea y cuando cog?a las tenazas me dec?an aquello de "esta noche te har?s pis en la cama".

Ya bien entrada la Navidad se decoraban todas las l?mparas con cintas de colores y mant?bamos un Bel?n con r?o de papel de plata en el aparador del comedor. Mi abuelo buscaba alguna ca?a de escoba para hacer una casta?eta. Las panderetas ten?an muchas cinticas de colores, como mis postizas de la jota, y la botella del an?s con el dibujo bastante rugoso y la llave entigua del arca y la campanilla de la misma botella.

Mi abuela cantaba la primera estrofa y nosotros, hijos y nietos, segu?amos a modo de coro, antes y desspu?s de la cena. A m? me produc?a tanta emoci?n que me dol?an las mejillas de tanto reirme. No ve?a la manera de evitar la cama. Ped?amos el aguinaldo a cambio de besos. 500 pesetas era mucho dinero para tan pocos besos. Tambi?n ?bamos a ver el mensaje del Rey a casa de un vecino que ten?a televisor en blanco y negro. La mujer del vecino nos acompa?aba con el almirez cuando cant?bamos villancicos. Despu?s mis primos mayores se iban con las novias a misa de gallo.

La uva de Nochevieja era de la parra de mi abuelo. Yo le quitaba la piel y las pepitas para no atragantarme. Las v?speras de reyes mis abuelos cambiaban de identidad y se convert?an en nuestros Magos de Oriente particulares.

Con el paso del tiempo mis abuelos se han hecho muy mayores y han llegado lo achaques. Ahora las navidades son distintas. No hay Bel?n, ni cordiales caseros, ni uvas, ni Reyes. S?lo hay besos. Los besos de una nieta que por falta de conocimiento no supo devolverles sin que ?stos los compraran.

(c) Mercedes Piqueras Mateo



Tags: Navidad, dulces típicos Murcia, abuelos, recuerdos

Publicado por dragonaza @ 17:43  | ANTA?O
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